lunes, 16 de abril de 2012

Lo que ves es lo que hay, todo el mundo quiere olvidar

No se puede tener todo junto. No puedo tener al amor de mi vida y al mismo tiempo al chico que me ayudó a olvidarme un poco del amor de mi vida cuando este no estaba en el lugar que tenía que estar. Acá a mi lado. Y ahora está acá a mi lado, y el chico que me ayudó a distraerme no está. Era mi mejor amigo. Hizo las valijas y se fue. Me odia. ¿Y si lo necesito?... "Tenés a tu novio", diría él. En realidad no, porque nunca o siempre, sabía qué diría él. ¿Y si por cualquier razón lo necesito? Tengo que ser fuerte. Y menos egoísta. Y menos melancólica.

martes, 10 de abril de 2012

No puedo escribirle nada porque no es mi amor, ya ni siquiera es un amigo, nunca supimos qué eramos, pero de seguro que ahora no es ninguna de las otras opciones. No puedo escribirle porque supondría darle cierta importancia, cierto sentimiento. No puedo ni quiero escribirle porque puede que la fantasía me convenza, pero la realidad es que nunca fue mi amor, ni yo el suyo. Al menos eso dijo la última vez que mencionó al amor, "no estoy enamorado". Ya sé que no queda nada, ya sé que probablemente todo se arruinó empezando por mí, porque elegí a mi amor. Ya entendí que no queda nada.
Algo me dice que pensaba en mí mientras escuchaba esta canción y la marcó como favorita.

jueves, 5 de abril de 2012

Obstrucción, Episodio 1: Blogs de mierda

No quiero ser repetitiva, pero mi cerebro está obstruido. Necesito inspiración, y motivación, pero con necesitar no hacemos nada. Ni creamos un video blog supremo que se convierte en lo más visto en la web, en todo un éxito que te lleva a conseguir trabajo (cómo hacen? Ah, sí, talento), ni nos contratan de una revista online de entretenimiento y todas esas cosas ociosas que me encantan pero me están arruinando, ni siquiera llegamos a una cantidad de lectores considerables, porque sí, me da paja leer, me dan paja los blogs, y me dan paja los textos largos. Sí, PAJA. (1) Siempre que caigo en un blog, que tiene por de más un nombre llamativo, y pienso "este sí debe estar bueno", "este sí lo voy a leer", "este sí lo voy a seguir posta", siempre, siempre, termina siendo la misma mierda que el resto de lo que flota en el ciberespacio. No quiero ser forra, pero desde que empecé a ponerme las pilas con el blog, y decidí esta vez, con toda la convicción del mundo, incluso, más convicción de la que puse en estudiar este año, cuando finalmente lo hice, no paré de encontrar aburrimiento, densidad y porquerías. Falta de talento (pará, quién sos?), pedorrez (buee, ya fue) y aburrimiento. Creo que no hay peor combinación, y aun así, es lo que encontré.Ya sé, no se crean los blogs para satisfacer mis necesidades u ocurrencias. Ya sé, no gira el mundo alrededor mío, aunque eso está por verse aun, pero en serio, dónde está la inspiración? A dónde se fue el talento? Estoy paralizada, sin empleo, confundida con mi carrera, no tengo el talento que quisiera, y encima me tengo que bancar la existencia de ciertos blogs monótonos, sin sentido, que llevan a la nada misma, cual diario íntimo. "Mi tía va a venir a hacer unas galletitas a casa hoy a la tarde, por suerte ya saqué al perro"... O sea... (cri, cri, sin palabras) Después seguimos con esos blogs con aires de poesía, que te escriben pelotudeces sobre el amor, la vida o la amistad, a veces de manera rara, con palabras difíciles para que creas que son re grosos escribiendo, y en realidad es un poema del orto, aburrido y encima largo. El tema extensión es algo que me enferma últimamente. Los blogs más interesantes que encontré, no digo todos, pero de cinco, cuatro tienen dos oraciones como mucho en cada entrada. Y son estupendos! Y dicen muchas cosas! Y lo dicen con gracia! Basta, me pudrí, otro día sigo. Para no fomentar la violencia, no quise ser tan explícita pero el que tenga intriga, me pregunta y le paso links de los ejemplos de pedorroblogs aquí citados. (Bueee, ni que este fuera un blog copado)

(1) Paja: Dísese del sentimiento de vagancia absoluta que te quita las ganas de todo hasta que te dan ganas de dormir una siesta.